10 datos culturales sobre Japón que debe conocer

Foto: Kōri Café Japonés

Todo en Japón se basa en la tradición y el respeto, sin embargo tienen una de las economías más avanzadas del planeta, la mayor longevidad, y en tecnología, están entre los más adeptos a cualquier gadget y dispositivo recién lanzado al mercado. 

Los japoneses son reconocidos por su seriedad, respeto a las tradiciones y por ser muy conservadores, pero es un país por decir menos, fascinante. Durante más de 200 años fueron desconocidos para la mayor parte del mundo pero su exposición aumentó tras las dos guerras mundiales, su posterior derrota ante Estados Unidos y su expansión económica. 

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Lo que sabemos de Japón es más bien poco, pero quienes han podido estar allá solo llegan con las mejores anécdotas que recuerdan para toda la vida. Este es un pequeño recopilamiento de datos que se pudieron recoger en blogs de viajes como Elpaís.com, Hipertextual.com y mundo-nomada.com. 

10. País montañoso e insular

El 80% del territorio japonés es montañoso y cuenta con 6.852 islas. La montaña más alta es el Monte Fuji (3.776 metros). La mayoría de las islas son pequeñas excepto las 4 grandes: Hokkaidō, Honshū (donde está Tokyo), Shikoku y Kyūshū.

9. Allá se inventó el drifting

Es un hecho, en la cinta de culto ‘Rápido y Furioso 3: el reto Tokio’ un joven aficionado a las carreras de autos es desterrado en Japón con su padre, quien lo primero que hace es prohibirle que corra en autos. ¿Qué ocurre? Que el protagonista decide seguir su rumbo donde se encuentra con profesionales del drifting, técnica que consiste en dejar resbalar el auto en las curvas con elegancia y estilo. No siempre gana el primero, como sí sucede en la peli, sino el que ‘se ve mejor’. El drifting empezó en los 70 de manera clandestina en las curvas con abismos que rodean Tokio con Keiichi Tsuchiya como su mayor exponente.

8. Son amantes del béisbol

No es el fútbol, donde también tienen grandes jugadores, ni las artes marciales, donde se puede decir que lo llevan en la sangre. En Japón el béisbol mueve grandes pasiones entre los aficionados y es un mercado de miles de millones de dólares. Este es un deporte estadounidense que llegó a Japón en la era Meiji, cuando Japón se abrió al resto del mundo. Ahora se ha vuelto tan popular que casi se ha convertido en el deporte nacional. Hay doce equipos profesionales que se dividen en dos ligas y cada equipo juega 143 partidos a lo largo de una temporada. Los partidos se transmiten por la televisión y dan mucho de que hablar.

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7. Son 127 millones de habitantes

Se puede pensar que Japón está superpoblado porque en 377.973 km2 viven 127 millones de personas. Para que se haga una idea, Colombia tiene 1.141 millones de km2 de superficie total, de los cuales 987 millones de km2 son de tierra firme, para una población total de 48 millones de personas. Se puede decir en todo sentido que los japoneses sí saben cómo aprovechar la poca tierra que les fue dada. 

Foto: Kōri Café Japonés

6. Excentricidades culturales

¿Que en Japón se hacen las sandías cuadradas? Sí, en la prefectura de Kagawa son un regalo especial, sobre todo a las madres. ¿No se permite fumar en la calle? Es correcto, solo en espacios delimitados y autorizados con ese fin. ¿No permiten comprar auto, a no ser que tenga parqueadero? Así es, incluso promueven el transporte en metro y hasta regalan la tarjeta. Japón es meticuloso y ordenado, eso hace que uno que otro occidental se abrume con su obsesión por el orden y la rigurosidad. 

5. Trabajan hasta morir

Está ampliamente documentado que el ‘karoshi’, o muerte por fatiga laboral, es un problema en Japón. Los japoneses son trabajólicos, no les gusta pedir vacaciones, las empresas no felicitan a sus empleados (al fin y al cabo, se les paga por trabajar y hacerlo bien) y son de largas jornadas donde llegan mucho antes de la hora de entrada y se van después. 

4. No brindan con el ‘chin chin’

No lo vaya a decir ni bromeando. En Japón esa palabra tiene la fonética idéntica como se le dice al pene y su pronunciación en público puede ser vista como una ofensa. Sólo alce la voz diciendo «Kanpai» que es la palabra sonora del brindis japonés o mejor, donde fuere haz lo que vieres, así que solo siga su ejemplo. 

3. Pagan por tener hijos

Es cierto, aunque son superpoblados, algunos distritos japoneses fueron abandonados por las familias que se fueron a las grandes ciudades a tener hijos. Ahora les pagan por tener hijos a quienes deciden regresar. Así ocurre con Nagi, donde las familias reciben 100.000 yenes (879 dólares) por su primer hijo, 150.000 yenes (1.335 dólares) por su segundo hijo y hasta 400.000 yenes (3.518 dólares) por el quinto hijo nacido de la misma familia.

2. Tienen un emperador

El emperador japonés tiene funciones limitadas y el verdadero gobierno lo ejerce el primer ministro y sus ministros de Estado. Es una monarquía parlamentaria establecida en 1946, y durante 50 años un solo partido estuvo a cargo del gobierno: el Partido Liberal Japonés, que estuvo desde 1955 hasta 2009. Y un dato más curioso: el emperador Akihito abdicó al Trono de Crisantemo el año pasado, siendo el primer monarca en 200 años de historia del país que sentaba ese precedente. En 2019 asumió el príncipe heredero Naruhito como el nuevo emperador japonés. Así se puso fin a la era imperial Heisei. 

1. Tienen los trenes más veloces del mundo

La red ferroviaria de Japón es de las más avanzadas y tecnológicas del mundo y las ciudades están bien conectadas con sus trenes de alta velocidad. Es un lujo contar con trenes como el maglev o ‘tren de levitación magnética’ capaz de andar a 603 km por hora, tal como ocurrió en un recorrido de pruebas que se realizó en 2015 y en cual Japón proyecta estrenar en el 2027.

Por todo lo anterior, siempre será maravilloso ir a Japón a conocer parte de esta exótica e interesante cultura. Déjenos en un comentario, ¿qué dato es para usted más interesante? 

Los kakigori de Kōri Café Japonés, nieve de Japón en su paladar

En los días de verano en Japón muchos establecimientos cuelgan en su puerta un kanji en la que aparece escrito en rojo la palabra ‘hielo’, kōri en japonés. Con esa señal denominada kōribata se indica que allí se puede probar el kakigōri, el helado de hielo raspado que se adereza con diferentes tipos de sirope y jarabe de diferentes sabores. 

El kakigōri tiene de similar con el ‘raspado’ que venden los heladeros de las calles de la Ciudad Bonita que utiliza unas máquinas que cepillan el hielo. Pero mientras los vendedores ambulantes tiran de esa máquina a lo que el brazo les dé, la preparación del kakigōri debe cuidar que el hielo no pierda ciertas características para que su cremosa textura llegue al paladar. 

¿Por qué Kori Café Japonés sigue los lineamientos del sistema B de sostenibilidad?

“Es la mezcla del hielo y la salsa, y a diferencia del raspado, no contiene anilinas ni otros preservantes que no son tan amigables para el ser humano, se prepara de la manera más natural posible”, señala Alejandra Bohórquez, fundadora de  Kōri Café Japonés. Por los días de demasiado calor en Japón (justo por la época desde julio y meses siguientes, el calor se concentra con la humedad, lo cual eleva la temperatura), la demanda por el postre aumenta. 

Young female friends in yukata looking each other in front of Kakigori – shaved ice dessert

Y se pueden encontrar de todos los sabores. En Kōri Café Japonés puede encontrar por ahora sabores frutales como el de fresa, mango y mora en leche siendo el primero el favorito de todos, alrededor de 9 de cada 10 kakigori que se venden son de fresa. Pero no serán los únicos, cada mes se ofrecerá un nuevo sabor, como sucede en Japón, con kakigori de múltiples colores. 

Diferentes sabores

En Japón se consiguen helados como tantas frutas existen. Hay de mango, melón, limón, Blue Hawai, todos son populares pero también se consiguen en combinaciones de siropes o jarabes de sabores como el fresas con leche, el de matcha (preparado con el té de su nombre) mezclado con leche. 

Recientemente, algunos establecimientos se han lanzado incluso a crear su propio kakigōri condimentando el hielo con sirope o jarabe de sabores como el mango, la fruta de la pasión, el té negro o el café, o especias o licores. Se pueden crear también a base de arequipe, café o chocolate, hay para todos los paladares, incluso de los más exigentes. 

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Esta es la ubicación de Kori Café Japonés, para que no se pierda la experiencia.

El origen de este granizado es casi ancestral y hoy en día sigue sorprendiendo a los que visitan un sitio de cultura japonesa, como Kōri Café Japonés. Cuenta la cultura popular que las golosinas heladas nacieron en el periodo de Heian (794-1185 de nuestra era). El verano japonés era bastante fuerte y para combatirlo, los nobles y ricos de la zona de Kyoto hacían bajar desde los montes situados a las afueras de la ciudad, enormes bloques de hielo que se almacenaban en rudimentarias neveras naturales llamadas himuro. 

El hielo se transportaba con premura al palacio imperial donde quedan registros de la época que hablan de los helados hechos con hielo rayado sobre los que se mezclaba una salsa melosa hecha con azuki (judías dulces). Un verdadero lujo para la época.

Con la llegada de la revolución Meiji y los primeros atisbos de industrialización, aparecieron las primeras máquinas que podían conservar un poco más el hielo y despedazarlo sin tener que tocarlo. En esta era Meiji el postre se hizo más disponible gracias a que el comerciante Kahei Nakagawa empezó a venderlo a los habitantes de Tokio en forma de helados frescos que venían directamente de Hokkaido, lo que popularizó los kakigori. 

De esta forma, los kakigori tradicionales se popularizaron a lo largo de todo Japón y comenzaron a presentarse en las calles, sobre todo gracias a la máquina diseñada por Hanzaburo Murakami a finales del siglo XIX y que hoy sigue siendo el estándar para fabricar en el momento este rico helado.

¿Cómo se prepara?

La forma tradicional de hacer kakigori es por medio de una máquina especial que funciona con una manivela y hace girar el hielo sobre una cuchilla que cepilla el hielo y cae sobre el recipiente donde lo vamos a consumir. La raspadora de Kōri Café Japonés viene de Osaka y sus cuchillas son especialmente diseñadas para darle al hielo la consistencia que simula la nieve de Japón, tal como la probaban hace cientos de años los nobles y señores feudales nipones. 

Después de cepillar el hielo se le añade el sirope de fresa sobre el bol con el hielo en forma de montaña, le añadimos la leche condensada y podemos disfrutar de él. Sin ningún tipo de remordimiento porque la mayor parte de este postre es agua y de agua está hecho el 80% de nuestro cuerpo humano. 

El kakigori será nuestro postre del mes de septiembre cuando estemos en la celebración de amor y amistad, donde lo puede degustar con la mejor compañía. Además, lo tendremos disponible si lo que quiere es acompañar la reunión de fin de año con los compañeros de trabajo, ya pensando para lo que vendrá en diciembre.